Jesucristo, Rey de Corazones

Último Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B: 22 Noviembre 2009
Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo

Dan 7:13-14; Ps 93:1-2, 5; Apoc 1:5-8; Juan 18:33-37

Hoy celebramos la fiesta de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. Esta fiesta fue establecida por el Papa Pio XI en el año 1925 porque él creyó que muchas personas y muchas naciones se habían olvidado que Cristo es rey, en sus vidas individuales y comunales. El Papa quiso recordarnos a todos; y creyó que sería mejor, no sólo escribir una enseñanza, sino establecer una fiesta anual, para que todos tendríamos la oportunidad de celebrar esta verdad que Jesús es rey.

Pero, ¿qué pensamos cuando oímos esa palabra, rey? Los cambios después de las revoluciones liberales, de los siglos XVIII y XIX, han complicado la imagen que tenemos de los reyes.

  • Quizá hemos sido instruido a pensar en todos los reyes como tiranos que quieren robar de nosotros la libertad.
  • O quizá hemos visto en la televisión las monarquías constitucionales de Europa—donde los reyes ahora son figuras decorativas, con la vestida y las ceremonias especiales; pero sin poder o importancia en nuestras vidas.

Pero Cristo no es tirano, ni figura decorativa. La verdad es lo que escribió San Cirilo de Alejandría en el siglo V: que “posee Cristo soberanía sobre todas las criaturas, no arrancada por fuerza ni quitada a nadie, sino en virtud de su misma esencia y naturaleza. Él es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad; es el Verbo, la Palabra, por quien todo fue hecho.

Cristo es rey en virtud de su esencia; y no sólo de ella, sino de sus acciones, lo que ha cumplido para nosotros. No nos esclavizó, sino nos liberó—y eso por su propia pasión y muerte. La segunda lectura nos dice que él nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados. Nos ha levantado de la esclavitud, no sólo al nivel de sus servidores, sino al privilegio maravilloso de ser hijos adoptivos de Dios. Ha hecho de nosotros un Reino de Sacerdotes para su Dios y Padre.

La figura que vemos en nuestra lectura del evangelio de hoy es un rey joven y fuerte, sabio y generoso; cara a cara del Gobernador Romano Poncio Pilato. Está en medio del juicio que terminará en su crucifixión y su muerte, después de pocas horas. Como Pilato le dirá [Juan 19,10], tiene poder para soltarle y poder para crucificarle.

Cuando pregunta Pilato a Jesús: «¿Eres tú el Rey de los judíos?» ya tiene Pilato una idea muy definida de cómo sería tal rey. Para Pilato, un hombre que pretende al título Rey de los judíos estaría preparando una revolución armada, para echar el Imperio Romano de la Tierra Santa y restablecer el Reino de Israel independiente. Pero esto no era el plan de Jesús; no era rey ni revolucionario del estilo de este mundo. Por esta razón, Jesús dice claramente a Pilato: «Mi Reino no es de aquí.» Sí que Jesús es un rey; no, que no va a reclutar a soldados para conquistar la Tierra Santa.

«Mi Reino no es de este mundo.» ¿Qué significa esta frase: no de este mundo? Proclamamos que Jesús es rey: ¿qué tipo de reino tiene? Su reino no tiene tierra, no tiene territorio. Y también no tiene ejércitos para defender su tierra contra los enemigos.

Pero sí que es un reino, y en muchas maneras es semejante a los reinos que conocemos. Porque, si pensamos más profundamente, vemos que la esencia de un reino se encuentra en su pueblo: en toda la gente que reconoce al rey; que sigan al rey, que obedecen al rey; cuyas vidas están formadas por su relación al rey; y que se están juntados, uno a otro, por la relación de cada uno al rey. Todos los reinos se preocupan con los corazones. Es una cuestión de la identidad; de los amores; de las esperanzas; del objeto de nuestra labor; de los valores y las acciones que animamos.

El reino de Cristo no es una cuestión de territorio ni de los ejércitos, pero sí que es una cuestión de corazones, de identidad, de relaciones, de la esperanza y de valores. El Papa Pio XI, cuando estableció esta fiesta, escribió [Quas Primas, 34]:

Es … necesario que Cristo reine en la inteligencia del hombre, la cual, con perfecto acatamiento, ha de asentir firme y constantemente a las verdades reveladas y a la doctrina de Cristo; es necesario que reine en la voluntad, la cual ha de obedecer a las leyes y preceptos divinos; es necesario que reine en el corazón, el cual, posponiendo los efectos naturales, ha de amar a Dios sobre todas las cosas, y sólo a El estar unido; es necesario que reine en el cuerpo y en sus miembros, que como instrumentos… deben servir para la interna santificación del alma.

El Papa nos dice que es necesario que Cristo reine en la inteligencia, en la voluntad, en el corazón, y en el cuerpo.

¿Es Cristo el rey de nuestro ser de verdad, como dice el Papa? Imagina que eres llevado a juicio, acusado de ser un súbdito de Cristo Rey. ¿Sería suficiente evidencia para condenarte como su súbdito? Imagina que los jueces examinarían tu inteligencia, tu voluntad, tu corazón, y tu cuerpo; imagina que ellos examinarían cómo usas tu dinero y cómo usas tus horas. ¿Qué encontrarían? ¿Quién es el rey de tu vida? ¿Eres tú el rey de tu vida? ¿Es tu jefe de tu empleo? ¿Tus hijos; tu esposo o esposa; tus padres? ¿Es el rey de tu vida una ideología o una causa? ¿Un equipo de deporte? ¿Una actividad; un placer; un pecado? In el siglo III, el teólogo Orígenes escribió:

No pueden coexistir el reino de Dios y el reino del pecado. Por consiguiente, si queremos que Dios reine en nosotros, procuremos que de ningún modo «el pecado siga dominando nuestro cuerpo mortal» … Dios se paseará por nuestro interior como por un paraíso espiritual y reinará en nosotros él solo con su Cristo.

Nuestro Señor Jesucristo no es tirano, y no es figura decorativa. Es un rey fuerte y sabio que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados. En esta Misa, cuando estamos de rodilla delante de Su Majestad, resolvamos seguirle a él más cerca y traer nuestras vidas más totalmente bajo su reino, para que nuestras vidas totales proclamen: “¡Viva Cristo Rey!”

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¿Quieres mandar una carta al Padre Dan?

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Published in: on November 22, 2009 at 11:06 pm  Leave a Comment  
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